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sábado, 11 de marzo de 2017

Miscelánea 33. Los castillos en el aire de Rosquita.



Miscelánea 33. Los castillos en el aire de Rosquita. 


Sucedió hace millones de años ¿Puedes superarlo por favor? [Martha]

El problema en efecto es que el Rosca es un Homo Afariensis, quedó frustrado porque ya ves que presumía de dos carreras, y el tipo apenas terminó el colledge y su estado de desnutrición le impidió desarrollar una carrera profesional, vamos no llegó ni a la mitad. Presume que es un "gran empresario" sí pero nos enteremos de mover la escoba y el recogedor. A la hora de presentar evidencias de su "casa" de sus "4 automóviles", de sus papeles en la Escuela o de su acreditación del idioma inglés, tan sencilla en los Estados Unidos para poder enseñarlo a los hablantes de español, el Rosca se hizo Rosca.

Pero ya ves, va por el mundo pregonando su "acento californiano" cuando lo retamos a poner un audio con su voz, en inglés, no pudo poner ni un I speak english.

Pero me recuerda, insiste en quedar en ridículo, como cuando dijo que nunca había estudiado en el extranjero, que la UNAM era una universidad de tercera, que no había tenido Premios Nobel y muchas otras tonterías por el estilo. Lo vemos colocando a las universidades norteamericanas en el Top de las instituciones universitarias, sintiéndose bien, porque "él vive en Estados Unidos".

 Pero si somos realistas, estas quimeras del Rosca se caen ante la realidad. ¿Cuándo se matriculará el Rosca en Harvard, o en el MIT o en Yale? Vamos cuándo ingresará a Stanford. La respuesta es triste ¡Jamás! Vivirá en Estados Unidos, se sentirá del primer mundo, pero esas instituciones son inalcanzables por una sencilla razón: El Rosca no dio el ancho cuando lo midieron en los exámenes. Vamos no se puede comparar y es lo que le encanta hacer, pues visto en esa perspectiva, la UNAM es en México Harvard. La mejor universidad en el Ranking nacional e incluso en España e Iberoamérica. Pero el pobre sigue rumiando sus viejos rollos, como dice Martha, veamos:

Esto mismo lo pudo haber hecho nuestro maistro piojo...

Pero no, prefirió amenazas de muerte y de golpizas y pelearse con todo mundo en un espiral tercermundista de intrigas, burradas y manotazos erráticos.

El Tercer mundo es el mundo que no es primer mundo (mundo capitalista); ni tampoco segundo mundo (mundo "socialista"); sino que son los países que no deseaban depender de unos u otros, es decir como una tercera vía. Tercer Mundo en su concepción original no es la visión deformada que tiene Rosca desde los barrios marginales de pobreza en el "Primer Mundo". La distorsión de los argumentos del contrario, su caricaturización se descubren sobre todo en personas que carecen de recursos argumentales, de verdad. Y eso no sólo es de un tipo como Rosca, con sólo la educación media, podemos encontrarlo en algunos doctores por desgracia.

A Rosca le encantaría que le dijeran Lic. pero la sociedad capitalista le asigna el rol de Sr. Ibarra. O Mr. Ibarra. Si se refiriera correctamente a quién quisiera interpelar debería usar el Dr. Le dolería mucho hacerlo. El Maestro ya es anacrónico.

Él, trilingüe desde niño, nieto de intelectuales, el de tantas maestrías y laureles, el que sólo come en restaurantes caros y que tanto tiene que platicar en las fiestas...
Bien, cada cuál se envenena solo. Rosca lo hace todos los días con cucharadas soperas. Te voy a referir sobre un libro que se acaba de presentar estos días en la Feria del Libro del Palacio de Minería, que es la más importante en la Ciudad de México.

En un libro llamado Constituyentes de 1917 dirigido por Alberto Enrique Perea, la investigadora por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM Ileana M. Cid Capetillo afirma sobre mi abuelo. 
"...fue un personaje que reunía una sólida formación profesional, una cultura amplia, una ideología que lo distinguía a la hora de definir sus posturas, así como el conocimiento de varios idiomas (inglés, francés, japonés y maya) que llegó a dominar, todo lo cuál lo fue enriqueciendo a lo largo de su vasta experiencia profesional, que fue muy diversificada, totalmente de acuerdo con sus capacidades, intereses, vocación y capacidad." (Cid 2016 : 262).
Pues bien, es una constante que el Rosca piense que todo cuanto conversa sean baladronadas y esto es porque él mismo vive de ellas. Mi padre hablaba inglés mucho mejor que el rosca, francés y un correcto español. Pero eso, ¿En qué le molesta a Oscar que yo haya crecido con un padre así? Trotski probablemente hablaba más idiomas que mi padre y mi abuelo. Ruso, español, inglés, francés e italiano; yo no me siento afectado por eso. ¿Por qué Oscar se siente tan afectado? Porque el único valor que tiene para sus baladronadas es que habla español e inglés. No, a mi no me importa.

¿Soy nieto de intelectuales? Por la parte paterna, sin duda. Esta documentado no sólo en libros que mi abuelo no escribió como el de la investigadora Cid o el de Adrián Correa; mi abuelo produjo bibliografía propia. La familia materna provenía de una estirpe de rancheros del bajío. Pequeños y medianos propietarios, agricultores. Así que tuve las dos culturas. La de cultivar las ideas y la del trabajo. La del Bajío, la del Sureste y la de la Ciudad de México.

Rosca no podría imaginar que en la mesa de tu casa se sienten Jesús y Enrique Flores Magón, Antonio Díaz Soto y Gama o Aurelio Manrique. El conocimiento vivo sobre la Historia de México y la del mundo, porque se conversaba de todo, siguió en la sobremesa de la casa paterna. No creo que el Rosca haya estrechado la mano de Agustín Yañez, cuando tu padre que dirigiría un discurso en Guadlajara te lo presentará diciendo, este es mi hijo.

Sobre las "maestrías", otros estudios. Yo veo mucho muy afectado al chicano. Creo que le afectan más a él, que a mi. Para mi es parte de lo que he hecho, no me desequilbra serlo, son habilidades que pongo en práctica. Yo no relaciones eso con el soy un master, sino con la reflexión sobre lo que fue la relación entre la libertad de pensamiento y el consenso en el México decimonónico. El seguimiento de las líneas de la obra de Niceto de Zamacois y su diálogo con el historiador jalisciense José María Vigil. Lo impresionado que quedé con la obra de Vigil que era un auténtico políglota y filólogo. La profundidad como reflexionó el México mestizo y la constitución de la nacionalidad mexicana.

Nosotros en realidad no importamos, hay que ser felices. Lo mejor que podría hacer, como dice Martha es olvidarme.