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domingo, 1 de enero de 2017

Fin de 2016 e inicio de 2017

Fin de 2016 e inicio de 2017

Fin de año y sorpresas. 

La vida no deja de sorprenderte, este fin de año regresaba de vacaciones para la cena de año nuevo y recibí una llamada de una de mis exparejas. La perdí de vista hace 22 años, la vi una vez hace un año de manera muy rápida en un evento hace un año y ahora me habló para conversar.

Amistad aristotélica.

Aristóteles decía en la ética a Nicomaco, que la amistad requiere un principio de lealtad mutua. Uno de los rasgos es que cuando uno se vuelve a encontrar con un amigo (amiga es parte de la palabra genérica) uno vuelve a recorrer la vida allí precisamente donde uno la dejó, en este caso hace 27 años. En mi caso no fue una historia de traiciones y resentimientos, erosión como pareja, sino el racional diálogo de que nuestras pretensiones de vida no eran las mismas y por lo tanto cada uno seguiría su propio camino en busca de la felicidad. El encuentro fue que había pasado en estas vidas paralelas que alguna vez estuvieron unidas.

No hubo abandono ni daños.

En este caso, ni abandonos ni daños, cada quién siguió su camino y a 12 años de inicio de aquella aventura, relatamos lo que había sido el después de esa decisión, nos llevamos 4 y media horas en espacios alternados de yo te digo, tu me dices.

Especie de balance general.

En mi caso pude concluir, para mi mismo que mi vida ha sido afortunada, muy rica en experiencias y conocimientos.  Nos conocimos en la Preparatoria y seguimos en la carrera profesional, mi primera carrera profesional y vimos con agrado que ambos aprendimos en ese momento de las dos carreras que estábamos cursando. Ella tomaba por la mañana y yo la acompañé a todas sus clases por lo menos 5 semestres; y ella me acompañó a las mías en ese mismo tiempo. Fue maravilloso, aprender, fue la elección de mi vida. 2 licenciaturas, 1 master y 2 doctorados concluidos, voy por el tercero. ¿Ya no puedo aprender? He estado aprendiendo toda mi vida.

Experiencia de vida.

Ambos hemos trabajado toda la vida, más de 35 años de trabajo. Yo no estoy jubilado y no pienso en el corto plazo futuro hacerlo. Pero lo más rico no sólo fueron los estudios, sino la gran cantidad de personas y personajes con los que he podido convivir en mi vida. Ella siguió su propia carrera profesional y se refugió en el trabajo. Yo por mi parte he ido viviendo a las personas grandes y pequeñas, con grandes conocimientos o conocimientos básicos. El trabajo ha sido una odisea, la experiencia política digna de un libro. Obstáculos, pérdidas, comrpomiso social en muchos territorios, victorias, derrotas. Si muriera y volviera a nacer recorrería sin duda el mismo camino y trataría de cometer menos errores.

La colectividad, no me falta nada.

El árbol genealógico familiar es enorme, esta construido y la red abarca muchos lugares. 1,012 personas en el mismo. La casa de la abuela materna se llenaba con muchas familias de más de 5 hijos en promedio, los niños eramos una multitud. Siempre he estado rodeado de muchos familiares y después de muchas personas. Las colectividades para mi no son problema, nací en una muy grande.

Esto fue fundamental a la hora del trabajo político, organizar colectividades fue un trabajo que emprendí desde los 17 años. Ella, la expareja con la que me reuní llegó cuando tenía 18 años. Fue mi primer gran amor en la educación media y en la adolescencia.

Éxito de ambos en lo que hacemos.

Ambos hacemos lo que queremos hacer, ambos estamos con quiénes queremos estar. "Vida nada te debo, vida estamos en paz" como diría Amado Nervo.

Vida familiar. 

Los hijos han sido el centro de nuestra existencia en ambos casos. Un principio aprendido, nunca los abandonas, nunca dejas de verlos. La suerte de los hijos depende también de lo que tu seas capaz de hacer por ellos. Una consciencia bien guiada sabrá sortear los obstáculos. Ambos relatamos los éxitos, las dificultades y el buen balance de la vida familiar. Nuestos hijos crecen y se hacen independientes y autónomos, labran vidas exitosas también.

Parejas.

Ambos tenemos pareja. Ambos convivimos con armonía con las mismas, parece no faltarnos nada. Envejecemos con alguien en casa, alguien a quién cuidar y alguien que nos cuide. Convivimos y ello nos da estabilidad. Ayer por la noche mi pareja me dijo que deseaba que matuvieramos el amor y la felicidad que ahora vivimos, para nosotros el ahora existe y el mañana será juntos.

Ella emprenderá viajes. 

Ambos hemos vivido una vida que culturalmente hablando ha sido muy rica. Sin saberlo estuvimos a punto de coincidir en Madrid. Yo con uno de mis hijos, ella con su pareja. Jubilada, ella busca emprender nuevos viajes, conocer el mundo. se acuerda muchos de nuestros primeros ambientes y expectativas, la dejaron marcada y ella decidió su futuro.
Yo me dedicaré a terminar obras, a dar clases y a participar en seminarios, a viajar también. Acabo de regresar de la tierra de mis abuelos, caminamos con la familia, conocieron las raíces familiares paternas.
Al final habíamos visto que el tiempo había pasado volando, sin darnos cuenta llevábamos 4 horas de conversación. Salimos del café, nos encaminamos por los caminos de la misma colonia en la que nos conocimos y nos despedimos para retornar cada quién a sus respectivas vidas. 

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